Yo no sé tú, pero a mí me pasa seguido: pongo la película, acomodo la cobija, apago las luces… y de pronto el antojo salado entra en escena como protagonista. Y claro, lo primero que viene a la mente son papas fritas, nachos llenos de […]

Yo no sé tú, pero a mí me pasa seguido: pongo la película, acomodo la cobija, apago las luces… y de pronto el antojo salado entra en escena como protagonista. Y claro, lo primero que viene a la mente son papas fritas, nachos llenos de […]